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Con el dengue aprendí

Que la culpa no es del mosquito, ni de los políticos de turno, ni de los vecinos que siguen guardando agua a la interperie…permitiendo que se reproduzcan nuevos Aedes Aegipty.
Que a “males olvidados” los persigue el olvido.
Que a “enfermedades de la pobreza” la mantienen los pobres.
Que en la protesta, la queja, y la impotencia no está la respuesta.
Que abriendo el corazón al dolor ajeno, abriendo los ojos a todos los factores que permiten esta situación, despejando la idea erronea de que salud pública es la única responsable, por lo tanto debe solucionar estos problemas…puedo aprender… que la solución es participar, dar lugar a cada persona de hacerse responsable de su propio bien, dejar participar a la sociedad toda, dejar a los niños saber y difundir, enseñar a los maestros que los “males” no son de hoy, que el dengue, chagas, fiebre amarilla…son enfermedades generadas de un sinfin de factores, a los cuales estamos propiciando por negligencia, voluntad, y por la propia acción de la naturaleza.
Aprendí que dar es dar…solo dar, aunque no se oiga, aunque todavía no se vea…dar es amar, es darse, es interesarse, es ocuparse desde el sentimiento profundo de la idea de que vos y yo somos parte de lo mismo.

Descubrí que abriendo caminos mentales, nos rodeamos de maestros y amigos espirituales.
Conocí el poder del ahora, el peso dulce de la responsabilidad de la humanidad entera.

Con el dengue aprendí sobre chagas…entendí que siempre y por siempre habrá una porción de la población que por fin descubrirá, que este flagelo no se soluciona l00 años después de golpe y porrazo, que cada dia, cada año, y al fin cada centuria…nos muestra que el dia…para comenzar a dar con las respuestas y el fin del padecimiento…ES HOY.
Siempre hoy.

Con el dengue aprendí mucho, mucho, pero por sobre todo, abrí mi corazón a la abundancia que me propone mi propia existencia.
Hoy tengo muchos maestros, muchos amigos, mucha gente que toco en el corazón y sé que juntos, seremos parte del cambio de más de 100 años de idas y vueltas, con buena voluntad, pero sin resultados…hasta hoy.

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